
| El maltrato infantil no sólo deja marcas físicas en los niños y niñas, sino también secuelas psicológicas. |
| Orlando Ramos/Clave Digital |
¿Por qué mamá o papá me lastiman? La pregunta ocupa la mente de muchos niños que a diario son maltratados físicamente por sus padres, castigos que suelen ir acompañados de una serie de insultos no aptos para ser publicados.
Reconocer las señales que indica que un niño está siendo maltratado por su padre o madre, o por la persona que tiene cargo su cuidado, es sólo cuestión de ponerse a observar la conducta del pequeño.
Pues, como explica la psicóloga Patricia Rosario Jorge, del Departamento de Línea Vida de la Fiscalía del Distrito Nacional, además del daño físico, un menor maltratado suele ser un niño triste, callado, con baja autoestima, deprimido y con problemas para socializar con los demás niños.
Dice que muchos de estos infantes reflejan el maltrato con cambios en su conducta, como la agresividad, que se manifiesta en la escuela peleando y golpeando a sus compañeros de clase.
Esa agresividad, a veces va más lejos, pues muchos niños maltratados cuando llegan a la adultez repiten los mismos patrones de conducta con sus hijos, porque eso es lo que aprendieron con sus padres.
“Eso lo vemos en la consulta, padres que dicen que se prometieron no golpear a sus hijos, pero lo hacen, porque eso fue lo que aprendieron; aprendieron que el amor y el cariño tiene que ver con dar golpes y el maltrato”, añade la experta.
La profesional de la conducta humana refiere que el maltrato físico siempre va acompañado del psicológico y verbal, porque las “pelas” van acompañadas de palabras dolorosas y ofensivas.
“Los niños en la entrevista con la psicóloga lo dicen; dicen que quien le golpea le dice palabras feas”, aclara
90% |
| de los niños entre 2 y 17 años recibe algún tipo de castigo, según datos arrojados por la encuesta ENHOGAR 2006. También dice que los golpes afectan a 2 de cada 5 niños . |
42 |
| denuncias por maltrato físico a niños y niñas recibió en el mes de enero el Departamento de Niños, Niñas y Adolescentes de la Fiscalía, y 33 por maltrato psicológico. |
En el caso de las niñas, aclara, estás pueden “suicidarse emocionalmente” porque se pueden unir amorosamente a cualquier hombre para salir del problema que tienen en casa. De ahí viene el embarazo no deseado, un problema social que cada día crece más.
“Los menores de edad tienen derechos especiales que son inalienables, que no se pueden dejar de tomar en cuenta”, expresó.
Por su parte, la magistrada Sandra Castillo, coordinadora de la Unidad de Niñez, Adolescencia y Familia del Distrito Nacional, dijo que, como unidad, ellos le ponen muchas atención a estos casos porque es alarmante la cantidad de niños que son maltratados por los adultos.
“En esta unidad orientamos a los padres sobre la importancia de conversar con los hijos, darles afecto y apoyo; porque del trato y la educación que le damos en el hogar es que vamos a dar a la sociedad productos sanos”, expresó.
| ENTREVISTA A ROBERTO CEDANO, Dir. Hogares de paso de CONANI | |||||||
"No es fácil romper las secuelas del maltrato"
Son centros de acogida para niñas, niños y adolescentes en situación de riesgo, que han recibido algún tipo de maltrato en cualquier variante: abuso físico, psicológico, violación sexual, explotación laboral, explotación sexual comercial, en situación de calle, abandonados, con problemas psiquiátricos y relacionados con sustancias.
Son niños que llegan por referimiento de la Fiscalía, a través de la Consultoría Jurídica del CONANI. El referimiento se hace luego de haber agotado el proceso de búsqueda de familiares, persona responsable o tutor.
Dar al niño un lugar seguro, en el que se atienda su nutrición, educación. Apoyamos a la familia para la modificación de los comportamientos filiares que han impedido una relación adecuada.
Tres meses. Cada Hogar de Paso tiene un director y un equipo compuesto por un personal técnico y profesional, que se encarga de velar por estos niños
Tenemos diez hogares de paso al nivel nacional, dos en Santiago. Los demás están en Santo Domingo, Jarabacoa y Boca Chica.
Hay 300 niños y niñas. La cifra mayor es de niños y niñas que fueron abandonados por sus padres; después le sigue el maltrato físico y en tercer lugar el abuso sexual.
Hemos tenidos buenos resultados, pero a veces se hace difícil romper con las secuelas del maltrato físico. |
“También hay abuso por parte de los profesores y directores de centros docentes, pues también se contempla abuso cuando el niño es sacado de la escuela porque sus padres no pagaron, sin importar que se le hace un daño al menor”, afirma.
Dice que cuando un niño sabe que ya no va para la escuela, su salud mental se ve afectada, por lo que ésto es considerado como un maltrato.
La magistrada aclaró que también se considera maltrato cuando se descuida la higiene del pequeño, su alimentación, y se deja a lo que quiera el vecino.
El abandono de los menores por parte de sus padres; las negligencia, como no cubrir sus necesidades básicas, no enviarlo a la escuela, descuidar su alimentación y no lo llevarlo al médico, son también abusos contra el menor.
Brindar ayuda. La Línea Vida funciona como un “call center”. Es un departamento que recibe denuncias en horario de lunes a domingo, de 8:00 de la mañana a 12 de la noche. Su número es el 809-200-1202.
Según explicó la psicóloga Patricia Rosario Jorge, las denuncias sobre maltrato infantil que reciben allí llegan desde distintos lugares.
“Llaman vecinos de las víctimas, profesores y directores de centros de estudios, compañeros de clases, familiares cercanos que palpan la realidad del niño, que ven que no recibe las atenciones básicas”, indicó.
También llaman de los hospitales, porque todo centro de salud que recibe un un niño golpeado tiene la obligación de reportarlo a la Línea Vida.
A la persona que hace la denuncia se le mantiene en el anonimato, aunque se le piden sus datos básicos. Cuando el caso ya está en manos de Línea Vida, el niño o niña es tratado por la psicóloga del área.
Allí, ésta se encarga de crear un ambiente en el que el menor se sienta confiado y pueda expresar sus inquietudes y responder a las preguntas sin miedo.
“Estos son niños que, en su mayoría, llegan temerosos, llorosos; mientras que otros son más extrovertidos, y entran en confianza con facilidad”, señala la psicóloga.
Como la mayoría llega con golpes visibles son llevados al médico legista, quien los evalúa y dice en qué tiempo se curarán las heridas.
Si el niño es agredido en su entorno familiar, entonces se sacan de ese espacio por un tiempo y son acogidos en los Hogares de Paso del Consejo Nacional para la Niñez (CONANI).
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