domingo, 21 de marzo de 2010

Los políticos dominicanos, se compran y se venden.- ¿Cuánto vale tú voto?

Por: Pascual Ortiz
El descrédito al que ha llegado el quehacer político en la Republica Dominicana, es reprochable y vergonzante. Han hecho que los recursos económicos, sea lo mas importante a la hora de la asignación de un candidato(a) a un puesto electivo. Ya los candidatos(as) no son elegidos a través de primarias, son escogidos por vía no democrática.


Los empresarios de la política han corrompido a los partidos políticos y sus dirigentes. Los partidos políticos no respetan las normas internas de su organización, ni el organismo gestor, que en este caso es la Junta Central Electoral.

La Junta Central Electoral no hace que los partidos políticos cumplan las normas interna que lo rigen; ni mucho menos como organismo que tiene que vigilar el que los procesos internos se hagan bien y apegado a sus normas. La JCE, no aplica las sanciones que manda la ley electoral en los casos de las violaciones, que se han venido dando en los procesos de escogencias de los candidatos y su desconocimiento a la hora del partido político realizar negociaciones con una candidatura.

Esas candidaturas que se imponen a fuerza de prebenda y desconocimiento del derecho de los militantes de los partidos, crea de inmediato una violación a sus derecho como ciudadano(a). Por eso es tan difícil el que los miembros de los partidos políticos puedan escoger lo mejor para que le represente en el Senado, en la Cámara de Diputado, en el ayuntamiento municipal.

Cuando se llega al poder de esta manera, no se asume resolver los problemas de las comunidades, ni se hacen aporte a las organizaciones sociales y culturales. Mas bien se manipulan estas organizaciones y sus dirigentes son obligado a tener que ponerse a politiquear a favor de tal autoridad o candidato(a)
Como ciudadanos(as) Sabanetero(a) los problemas que padecemos son comunes, tanto en el campo como en la ciudad. Compartimos las mismas precariedades, la falta de agua potable, la dificultad para transitar, por el deterioro de las calles y caminos vecinales, las basuras por doquier, el problema para producir y poder vender lo que producimos, las dificultades para tener abscesos a los servicios de salud, la inseguridad, la falta de trabajo, lo obstáculo que encontramos cuando tenemos que ir a una oficina del estado, al Ayuntamiento, se atiende a todos los del partido de gobierno, no así, a los ciudadanos(as) que no son de ese partido, pero que si tienen un problema real, etc., etc.…, en los barrios y las comunidades rurales.
Esta situación ha venido creando una búsqueda de la solución de los problemas de forma individual y la consecuencia ha sido peor, porque lo que ha sucedido es que los problemas se han agravado, las comunidades se han divididos y el problema social ha traído consigo otro, que es el ético moral. Desconfiamos de vecino(a), dejamos de creer en el trabajo en grupo. No se valora el esfuerzo que hace el otro(a). Y olvidamos que la solución de los problemas son posible cuando participamos todos(as), cuando la comunidad se une se solucionan, no importa la magnitud, ni el tipo de problema.

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